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Cómo proteger y dar seguridad a tu red WiFi


[blockquote style=”2″]Un 60% de los hogares españoles tienen configurada una red WiFi doméstica, y en contraste con esta cifra nos encontramos que un 6,2% de las redes inalámbricas de este tipo son abiertas, es decir, no tienen ningún tipo de seguridad configurada para evitar los accesos y conexiones no autorizadas, lo que supone un problema importante[/blockquote]

Casi nada. Un 60% de los hogares españoles tienen configurada una red WiFi doméstica, y en contraste con esta cifra nos encontramos que un 6,2% de las redes inalámbricas de este tipo son abiertas, es decir, no tienen ningún tipo de seguridad configurada para evitar los accesos y conexiones no autorizadas, lo que supone un problema importante.

Si seguimos revisando los datos estadísticos, nos encontramos con que un 20% de los routers utilizan por defecto el cifrado WEP, que aporta una seguridad mínima, no recomendable si queremos mantenernos protegidos de todo tipo de ataques, así como estos dichosos accesos no permitidos. Por ello, no es extraño que actualmente más de un 10% de los usuarios estén utilizando en España la red WiFi de un vecino.

Por qué deberías dar más seguridad a tu red WiFi

Esta seguridad empieza por el router, que es el punto de acceso que utilizamos para la configuración de esta conexión a Internet sin cables. Para acceder a su configuración, tan sencillo como utilizar la puerta de acceso a través de un navegador web, introduciendo en la barra de navegación, como si de una URL se tratase, la dirección IP del mismo, y a continuación las credenciales de administrador que vienen por defecto, si es que no las hemos modificado. Hacer esto, ampliar la seguridad de nuestra red WiFi, garantiza que no se produzcan accesos no autorizados, es decir, que entre alguien que no queremos, y por tanto evitaremos el indeseable consumo de ancho de banda sin autorización, y riesgos como la intervención de nuestros intercambios de datos con servidores de Internet.

[blockquote style=”4″]La configuración que trae un router por defecto no es la más segura, sino simplemente una ventana de acceso para que cualquier intruso se pueda colar en nuestra conexión sin cables. Por lo tanto, lo primero que deberíamos hacer es cambiar las credenciales de acceso, y a continuación modificar el identificador SSID de la red inalámbrica que da nombre a la conexión WiFi[/blockquote]

La configuración por defecto no es segura

La configuración que trae un router por defecto no es la más segura, sino simplemente una ventana de acceso para que cualquier intruso se pueda colar en nuestra conexión sin cables. Por lo tanto, lo primero que deberíamos hacer es cambiar las credenciales de acceso, y a continuación modificar el identificador SSID de la red inalámbrica que da nombre a la conexión WiFi. Por otra parte, aplicar un cifrado WPA2-AES con una contraseña segura, y limitar las direcciones IP máximas es clave si queremos maximizar la seguridad.

Si no conoces la contraseña y el nombre de usuario de tu router, probablemente sea una de las siguientes combinaciones, frecuentemente utilizadas por los fabricantes de routers y los operadores de telecomunicaciones:

  • admin – admin
  • root – root
  • 1234 – 1234

Cómo cambiar la configuración del router

Como adelantábamos, entraremos a los ajustes del router abriendo en un ordenador o dispositivo móvil el navegador web, cualquiera que sea de nuestro agrado. Una vez hecho esto, tendremos que introducir la dirección IP de nuestro routergeneralmente 192.168.1.1- en forma de URL, es decir, así: http://192.168.1.1/. Ahora, lo que deberíamos ver es una pantalla de inicio de sesión, que nos pide un nombre de usuario y una contraseña. Esta información la podemos encontrar en las instrucciones de nuestro router, si se han mantenido los ajustes por defecto del dispositivo.

Una vez dentro, cada router es un mundo, pero podremos navegar por diferentes secciones, entre las cuales deberíamos encontrar una que corresponde a la configuración inalámbrica, y la veremos generalmente como WiFi o Wireless. Aquí es donde nos vamos a centrar en esta ocasión. En este punto, por lo general, es donde están disponibles todas y cada una de las opciones de configuración del router relativas a la red inalámbrica, aunque las instrucciones de tu dispositivo pueden darte información más precisa al respecto.

SSID

El SSID es el nombre de nuestra conexión WiFi, y puede servir para saber cuál es la nuestra, y por supuesto para evitar que los diccionarios de contraseñas encuentren las credenciales por defecto de nuestro router. Por lo tanto, se recomienda modificar precisamente para esto, para que no se pueda localizar la contraseña que le corresponde a nuestro router si se restauran los ajustes de fábrica.

Contraseña

La contraseña de acceso a nuestra red WiFi puede estar cifrada, y podemos aplicar diferentes tipos de cifrado. Aunque tendremos como resultado una combinación más difícil, se recomienda hacer uso de contraseñas de tipo WPA2-AES, dado que las de tipo WEP no garantizan la máxima seguridad. Por otra parte, no debemos olvidar utilizar una combinación alfanumérica donde es esencial utilizar también mayúsculas y minúsculas, lo que hará que la seguridad sea mayor. En este caso, el tamaño importa, y cuanto más grande sea más complicado será adivinarla, o bien conseguirla mediante un ataque de fuerza bruta.

Limitar conexiones y asignación de direcciones IP

Si limitamos la asignación de direcciones IP, directamente evitaremos que haya más de X dispositivos conectados de forma simultánea a nuestra red WiFi. Esto quiere decir que, si vamos a tener una cantidad fija de equipos conectados en nuestra casa, limitando la asignación de direcciones IP impediremos los accesos no autorizados. Ahora bien, también podemos limitar las conexiones por MAC, lo que supone que sólo los dispositivos que nosotros hayamos configurado de forma manual podrán tener acceso a nuestra conexión a Internet inalámbrica. El problema es que, cada vez que llegue un nuevo dispositivo a casa, nos tocará ir a la configuración del router para permitir el acceso de forma manual, volviendo a repetir exactamente el mismo procedimiento que con los dispositivos ya configurados.

Otros consejos para la seguridad de tu router WiFi

Hay quien considera que es llevar el tema hasta el extremo, pero otro aspecto que deberíamos tener en cuenta es apagar el router siempre que no lo estemos utilizando. Además de que no desperdiciaremos la vida útil de nuestro router con un funcionamiento y deterioro innecesario, también estaremos ahorrando en la factura de luz -tampoco una barbaridad- y conseguiremos exactamente lo que nos estábamos proponiendo, que es evitar posibles ataques. Porque, por si no lo sabías, existe algo que se llama ataque de fuerza bruta, que consiste en probar combinaciones hasta dar con la contraseña de tu router WiFi. Pero, tranquilo, porque si has seguido los pasos anteriores tampoco deberías temer excesivamente este riesgo.

[blockquote style=”3″]Además de que no desperdiciaremos la vida útil de nuestro router con un funcionamiento y deterioro innecesario, también estaremos ahorrando en la factura de luz –tampoco una barbaridad– y conseguiremos exactamente lo que nos estábamos proponiendo, que es evitar posibles ataques[/blockquote]


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